Biografía

Roberto Luis Parzianello, nace en la ciudad de Ituzaingó, provincia de Bs. As., el 4 de septiembre de 1958. Siendo el mayor de cuatro hermanos varones, hijo de Don Santiago Luis Parzianello y de Doña Evangelina Soto Mercado.

Don Santiago era una persona de bajos recursos económicos, hijo de emigrantes italianos, estaba marcado por la guerra donde Juan Bautista Parzianello (padre de Santiago) combatió contra la Alemania nazi.

Corría el año ´56, Don Santiago aprende el oficio de pocero y plomero-cloaquista, en un momento donde la ciudad crecía y la demanda de trabajo era constante, amasó una pequeña fortuna que luego invirtió en un negocio de bicicletas, la bicicleta era el medio de transporte por excelencia de la época con la cual pudo acrecentar su fortuna, para luego dedicarse al comercio de electrodomésticos que dejó de herencia a sus hijos. Roberto trabaja en dicho comercio realizando trabajo de mantenimiento bajo la mirada estricta de su padre desde 1972 hasta 1975. Su madre, ama de casa e incansable compañera de su esposo, alentó a éste siempre en sus negocios.

Los primeros años de su vida fueron duros, luego de pasar por distintos colegios termina sus estudios primarios en la escuela Nº 6 Bartolomé Mitre de la ciudad de Ituzaingó (en la actualidad la Escuela Nº 1 de Ituzaingó). Roberto era amante de la aventura y no del estudio, esto lo llevó a tener grandes enfrentamientos con su padre y madre, es por ello que inició sus estudios secundarios, pero rápidamente los abandonó y se dedicó a trabajar en cuanto le ofrecían; para ese entonces tenía 16 años y su responsabilidad por el trabajo era bien reconocida por sus empleadores.

Recorrió la República Argentina trabajando, con 17 años -entre 1975 y 1977- participa en distintas competencias motociclísticas, tiene la oportunidad de ir a competir a Italia, pero siendo menor sus padres no dan su consentimiento. Ese mismo año´77 debe enrolarse en el servicio militar obligatorio con 18 años pero por no presentarse en la fecha correspondiente ya que prefiere competir en la última carrera de motociclismo del año, es trasladado –en castigo- al sur a 2000 Km de distancia de su casa, en la provincia de Chubut donde cumple sus obligaciones en el Liceo Militar General Roca, parque automotor, como chofer de vehículos pesados, mismo año en que es destinado con equipo logístico móvil al reconocimiento de frontera primero a la provincia de Santa Cruz y luego en Tierra del Fuego ya que la Argentina y Chile tenían serias conflictos limítrofes.

Un año después, en 1978, termina el servicio militar y regresa a Bs. As. Era el año del mundial de futbol, de la TV color en Argentina medios por los cuales se taparon muchos crímenes contra la subversión; eran tiempos difíciles (era la época de la represión, tiempos donde muchos de sus conocidos fueron secuestrados por el ejército y algunos nunca aparecieron) mientras tanto la tensión entre Chile y la Argentina avanza y cobra notoriedad internacional y casi terminando en la declaración de guerra entre ambos países por el del canal de Beagle.

En el año 1979, trabaja en un negocio mayorista de ropa, a los pocos meses se dedica él mismo a vender ropa, tocando puerta a puerta, pero no le resulta y queda sin trabajo a los pocos meses. Comienza entonces a vender productos de granja y se dedica a la apicultura.

Se afianza como comerciante del rubro alimenticio, se casa ese mismo año´82 y de esta unión nacen sus tres hijos el primero varón Gonzalo y dos niñas Silvina y Martina. En el año `86 comienza a dedicarse no sólo a la venta sino también a la crianza de gallinas de alta postura llegando a tener un considerable establecimiento avícola de ponedoras produciendo huevos para el consumo y a la cría de ganado, actividad que deja a los pocos años a pesar de ser exitoso.

Corría el año 1990 y su vida toma un nuevo rumbo cuando un fin de semana en el campo presencia lo que los lugareños llamaban una posesión demoníaca, abstraído por el comportamiento de aquella persona, queda atrapado por los misterios e incógnitas que producen los trastornos mentales en el ser humano, suceso que lo llevó a volcarse al estudio de lo espiritual, de las posesione demoníacas y a los misterios de la mente.

En el año 1992, se apasiona por los fenómenos Parapsicológicos y comienza a estudiar en el Instituto Provincial E.G.O. de la ciudad de Merlo (Pica. de Bs. As.) donde se gradúa como Investigador Parapsicológico del Fenómeno Paranormal, se dedica a estudios sobre la astrología y la composición de cartas natales, manejo de las cartas del Tarot, estudia numerología e investiga los ritos afro-brasileños el Umbanda y Kimbanda, este último ritual le interesaba por las posesiones que se producían cuando las personas danzaban frenéticamente por horas al compás de los tambores, incorporaban demonios sin que las personas sufrieran cansancio alguno. Observa como las personas son poseídas.

Nunca creyó en eso y siempre renegó, aduciendo que éstas eran personas con ataques histéricos o con alguna otra patología no diagnosticada.

En 1994 comienza con técnicas de control mental e hipnosis, sus descubrimientos personales lo llevan a estudiar sobre la meditación hindú y sobre los centros energéticos llamados Chacras que se encuentran a lo largo del cuerpo. Su inicio en las mencionadas disciplinas así como en el Hatha Yoga y la meditación lo estimulan a fundar en marzo de 1995 La Casa del Amigo en Ituzaingó, ciudad que lo vio nacer, donde logra tener una gran cantidad de alumnos de Yoga a cargo de una maestra yogui; por otro lado, se dedica a facilitar seminarios sobre Metafísica, el poder de la mente y el control mental.

Toma los dos primeros niveles de Reiki y conoce a Tito Baldo, Director de un Centro Energético Circulo Orión, un hombre misterioso con el que entabla una gran amistad y con quien escala tres veces el Uritorco en la provincia de Córdoba, y con quien planea escalar el Characato (un cerro considerado Luciferino contrario al Uritorco) al terminar un Seminario de Ángeles dictado por Tito, pero este fallece allí mismo de un ataque al corazón. Las palabras de Roberto fueron Dios sabe lo que hace y lo mejor estará por venir, la pérdida de su amigo le produce una gran tristeza.

En el año 2002, ayuda en la creación de “El Lago del Ensueño” un centro para la salud espiritual con su compañera de primaria Graciela, una Maestra de Reiki. Ese mismo año se separa de la madre de sus hijos y deja La Casa del Amigo, viaja a Córdoba a escalar dos veces más el cerro Uritorco. Ese mismo año comienza a estudiar el ciclo secundario que había abandonado en su juventud, se perfecciona en talleres vivenciales gestálticos y luego de graduase trabaja en ellos durante dos años como coordinador. Habían pasado ya ocho años desde este nuevo inicio.

La vida toma otro rumbo, siempre vivió una vida vertiginosa, cuando luego de no hablarse con su padre durante diez años, se reconcilia con él en el cumpleaños de 15 de la mayor de sus dos hijas y a los pocos meses su padre fallece de un ataque al corazón. Esto lo sumerge en un estado de angustia que va creciendo con los años, pone fin a su matrimonio divorciándose en el año 2004. En el año 2005 su angustia deriva en una profunda depresión de la cual sale aplicando su conocimiento sobre el tema y se gradúa en el ciclo secundario.

Conoce a una dama que le llama la atención por lo dulce y positiva a pesar de tener una vida difícil; comienza una nueva relación y ella lo alienta para que inicie sus estudios en la carrera de Licenciatura en Psicología en la Universidad de Morón; entre el desasosiego y la pasión por el estudio de esta carrera se inscribe en el 2006 en Facultad de Filosofía, Ciencias de la Educación y Humanidades de dicha Universidad;  el primer año fue muy difícil -con 47 años y poco entrenamiento filosófico- más de una vez pensó en abandonar, pero su espíritu desafiante y aventurero y el apoyo de su pareja lo ayudaron a seguir adelante.

En marzo del 2009, cursando una materia anual conoce a un grupo de estudiantes en el cual se inserta rápidamente a pesar de las diferencias de edad (ya con 50 años -a esta altura su hija menor cuenta con 18 años, la del medio 20 años y el varón 24 años- casi todos sus compañeros tenían entre 24 y 27 años). En el transcurso de ese mismo año, con este mismo grupo de compañeros, el 4 de septiembre cumple 51 años y deciden crear una Fundación. El 17 de septiembre, después de dar un final de Psicopatología, festejando lo bien que les había ido, en una conversación con una de sus compañeros surge el nombre de la Fundación La Oreja que Tescucha. En diciembre de ese año, de los cinco integrantes del equipo sólo queda Roberto, el resto -por distintas razones- dejan la carrera.

Llega el 2010 siente como un resurgir de aquella primera institución que fundó en el año 1995 “La Casa del Amigo”. Mientras sigue estudiando, va corrigiendo la idea de organizar la Fundación.

En el 2012 abre sus puertas la Oreja que Tescucha y hasta la fecha funciona en la Localidad de Morón, en la calle Salta 246 a pocos metros de la UM, universidad de Morón.

Hoy con 62 años y trabajando solo tres días a la semana por la pandemia del Covid-19, su espíritu audaz y desafiante sigue intacto, proyectando en futuros psicólogos para que sigan adelante con la institución.

La Oreja que Tescucha, está más vigente que nunca, en sus conversaciones Roberto siempre afirma hasta 120 años me van a tener que aguantar en esta tierra.