Como hablar con otros que piensan distinto.

Cuando el Homo erectus hace 1,7 millones de años, descubrió el fuego, también aprendió que éste era algo inestable y que debía ser dominado, ya que el fuego podría calentarlo, cocinar sus alimentos o descontrolarse y destruirlo no sólo a él, sino a todo lo que se interpusiera a su paso. El hombre logró controlar el fuego y así comenzó su evolución.  

Tengo un tema con la verdad y las conversaciones. Soy Lic. en Psicología, pero empecé tomando caminos únicos para un psicólogo, ya que estudié todas las mancias, religiones comparadas y todo lo paranormal que se cruzó en mi camino, y cómo el fuego, no dejé nada sin investigar a mi paso. Ejerzo la psicología desde mi inclinación al psicoanálisis que es, a mi entender, una de las maneras más efectivas de hacerle preguntas al mundo y de encontrar sus respuestas.

Si bien no sabemos todo, no quiere decir que no sepamos nada. De hecho, sabemos mucho más de lo que creemos. Sin embargo, la evidencia muchas veces se deja de lado a la hora de tomar decisiones o de formarnos una imagen del mundo. Por ejemplo, sabemos que las carnes rojas en exceso producen colesterol, ácido úrico, pero hay quienes niegan esta realidad.

También sabemos para qué funciona el cannabis, artritis, artrosis, fibromialgia entre otras, qué es seguro y no presenta contraindicaciones para el organismo ya que ayuda al sistema endocannabinoide del cuerpo.  Por ejemplo, muchos corren a la farmacia a comprar ibuprofeno cuando sabemos que nuestros sistemas internos no son ibuprofenoide. De aquí se desprenden dudas lógicas que, aunque tenemos evidencias favorables con respecto al cannabis y sus beneficios, esto no alcanzan, no son suficientes. Es así que se me abrió un nuevo camino. Pensaba que difundiendo y educando a la gente sería suficiente, pero no de nuevo me encontré el mismo problema la gente desconfía porque el cannabis le parece peligroso.

Es comprensible que suceda esto, falta difusión clara y certera de las cualidades del cannabis. Una gran mayoría de personas cree que es únicamente una droga y está muy lejos de serlo. Cuando la gente consume cannabis espera la reacción de un estupefaciente que no es, esperando una reacción en 10 minutos, no se trata de un cigarrillo de marihuana, se trata de aceite de cannabis cuyo efecto tiene un proceso más largo, de horas -según la adiposidad de cada organismo.

Esto que les acabo de relatar fue mi primer impacto con la formación social de la comunidad, aunque esta información se deja de lado y se siguen LAS EMOCIONES Y LAS CREENCIAS.

¿Es un problema de comunicación, de educación, de confianza, en el profesional, en el prójimo, en la sociedad misma? La psicología es mi herramienta de estudio para percibir la verdad, y desde ahí conversé del tema con personas que desconfían del cannabis, con médicos y con otros colegas para tratar de mejorar la comunicación sobre el mismo y ahí entendí que lo verdaderamente importante es conocer bien a los que piensan distinto.

Cuando conversé solamente con los que piensan igual, las opiniones fueron extremistas y homogéneas, pero para tener una opinión saludable necesité hablar con los piensan distinto para alcanzar conversaciones amplias, honestas y profundas.

La realidad de las opiniones respecto del cannabis parece una batalla entre el bien y el mal. Nuestras opiniones, en vez de ser puentes para comunicarnos con otros se convierten en trincheras que cavamos y que separan a los que están de un lado y el de los otros. Hablar se torna imposible ya que el mundo se fragmenta en explosiones de agresión y desconfianza.

No todas las opiniones son iguales. Algunas son débiles, temporarias, intensas, duraderas. Cuando pasa esto empezamos a dudar y la duda se vuelve una duda acerca de quiénes somos; por esta razón nos agrupamos con los que piensan igual a nosotros y esto es el tribalismo. Por eso a veces ni la evidencia ni la educación funcionan y surgen en su lugar las emociones y las creencias.

Y aquí entra en juego el psicoanálisis y lo convoco a Sigmund Freud, con la rivalidad entre Eros y Tanatos

No les pasó alguna vez de ir a una reunión social, donde hay personas que no conocen y pensar, mmm, no sé qué piensa esta gente, mejor de tal tema no hablo.

El daño del tribalismo no es sólo que genera un clima de conflicto permanente, sino que también genera silencios, razón por la cual las cosas no avanzan; ya sea por miedo, por hartazgo, por la penalización social del disenso, transformamos la conversación en silencio, un silencio ruidoso, que aturde.

Todos conocemos lo que es el poder, el poder de la palabra -por ejemplo-es un poder que obstaculiza desde arriba, pero hay otras formas más sutiles de poder, un poder que obstaculiza desde abajo a través de herramientas de disciplinamiento social, él no te metas, cállate, no vale la pena.

Esto es una amenaza a la libre expresión y me hace pensar también que es un problema para la libertad, tanto en nuestro pequeño entorno como a gran escala.

Podemos tener posturas definidas e incluso muy intensas sin subirnos a la dinámica del discurso intolerante, tenemos que aprender a hablar con las personas que no piensan igual, así las conversaciones se vuelven posibles y se construyen acuerdos que son producto de entender nuestras diferencias.

Tomé toda esta idea de una conferencia que vi de Guadalupe Noguez, y casi me lo aprendí de memoria, me impacto esta científica, y sobre todo cuando dio tres propuestas que pongo a continuación

Tengo para esto tres propuestas.

  1. Defender los propios pensamientos y ser tolerantes con el otro.
  2. Defender los propios pensamientos y ser tolerantes con el otro.
  3. Defender los propios pensamientos y ser tolerantes con el otro.            

Comencé esta disertación diciendo que. Cuando el Homo erectus hace 1,7 millones de años por casualidad, o no, descubrió el fuego, también aprendió que era algo inestable y que debía dominarlo, podría calentarlo, cocinar sus alimentos o éste podría descontrolarse y destruirlo no solo a él sino todo lo que se ponía a su paso. Lo controlo y así comenzó la evolución, controlando el fuego para el bien de todos.

El Homo, hábiles hace unos 2 millones de años, comenzó con el lenguaje oral articulado.

Tanto el fuego como el lenguaje son inestables y peligrosos, el dios vulcano rey del fuego puede dar cobijo o destruir con su accionar, pero ya lo hemos dominado. Como dominamos el fuego, tenemos que lograr que las palabras y los pensamientos tanto propios como ajenos y la manera de cómo nos dirigimos a los demás sea la correcta, porque las palabras son inestables y peligrosas como el fuego, ya hemos logrado controlar uno de ellos, debemos ponernos rápidamente a trabajar para lograrlo con las palabras y los pensamientos, dando lugar a la diversidad que es donde está la riqueza del crecimiento y la evolución.

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