Trastornos de la Personalidad

Trastorno Límite: Se caracteriza por una pauta de inestabilidad en las conductas e identidad del paciente. La falta de control puede verificarse en el plano sexual, alimentario o en la relación con el abuso de sustancias. En este caso contamos con los protocolos de tratamientos más actualizados que permiten mejorar la conciencia de los propios sentimientos y el autocontrol en el plano cognitivo, afectivo y de la acción. Los pacientes límites tienen severas dificultades para tolerar los tratamientos clásicos de Comunidad Terapéuticos, que aumentan su inestabilidad emocional.

Trastorno Obsesivo–Compulsivo: Se caracteriza por una dificultad para conectarse con los sentimientos, son perfeccionistas, inflexibles, a veces indecisos, a veces coleccionan objetos inútiles.

Trastorno Histriónico: Una pauta de comportamiento excesiva, aunque superficialmente emocional, búsqueda de atención, elogios, inapropiada seducción sexual, baja tolerancia a la frustración.

Trastorno Narcisista: Grandiosidad en la fantasía o en la conducta, falta de empatía, hipersensibilidad a la crítica, egocentrismo, sentimientos constantes de envidia, competitividad. Cada trastorno cuenta con una estructura diferenciada de creencias distorsionadas que sustentan una forma de actuar en la vida que genera en la persona una gran dificultad para conectarse con el medio social.

Trastornos sexuales

Anorgasmia: Dificultad para llegar al placer sexual en la mujer.

Impotencia psicógena: Imposibilidad para alcanzar una erección plena en situación sexual.

Eyaculación Precoz: Dificultad para controlar el reflejo eyaculatorio en el acto sexual.

Dispareunia: Dolor en la zona genital antes o después de la relación sexual, de origen psicológico. Estas problemáticas, así como otras merecen un adecuado tratamiento. Existen técnicas específicas para cada una de estas angustiantes manifestaciones de la disfunción sexual y son explicadas durante el tratamiento.

Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar o perjuicios para el sujeto.

Los trastornos de la personalidad están reunidos en tres grupos que se basan en las similitudes de sus características.

  • El grupo A incluye los trastornos paranoides, esquizoide y esquizotípico de la personalidad. Los sujetos con estos trastornos suelen parecer raros o excéntricos.
  • El grupo B incluye los trastornos antisociales, límite, histriónico y narcisista de la personalidad. Los sujetos con estos trastornos suelen parecer dramáticos, emotivos o inestables.
  • El grupo C incluye los trastornos por evitación, por dependencia y obsesivo-compulsivo de la personalidad.

Los sujetos con estos trastornos suelen parecer ansiosos o temerosos. Es frecuente que los individuos presenten al mismo tiempo varios trastornos de la personalidad pertenecientes a grupos distintos.

Características diagnósticas.  

Los rasgos de personalidad son patrones persistentes de formas de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno mismo que se ponen de manifiesto en una amplia gama de contextos sociales y personales.

  • Los rasgos de personalidad sólo constituyen trastornos de la personalidad cuando son inflexibles y desadaptativos y cuando causan un deterioro funcional significativo o un malestar subjetivo. La característica principal de un trastorno de la personalidad es un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto y que se manifiesta en al menos dos de las siguientes áreas: cognoscitiva, afectiva, de la actividad interpersonal o del control de los impulsos.

Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia gama de situaciones personales y sociales y provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. El patrón es estable y de larga duración y se puede descubrir que su inicio se remonta al menos a la adolescencia o al principio de la edad adulta. El patrón no es atribuible a una manifestación o una consecuencia de otro trastorno mental y no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (por ejemplo: una droga, una medicación o la exposición a un tóxico) ni a una enfermedad médica (por ejemplo, traumatismo craneal). Los ítems en cada grupo de criterios para cada uno de los trastornos de la personalidad específicos son enumerados en orden de importancia diagnóstica decreciente según los datos relevantes sobre eficiencia diagnóstica (cuando existen).

6 señales para identificar a las personas psicópatas y sociópatas de tu entorno

Esta clase de personas realizan todo tipo de comportamientos inmorales con el único objetivo de acumular poder las personas con trastorno de personalidad antisocial conviven diariamente con nosotros sin mayores problemas, el 4% de la población es sociópata y entre el 5 y el 15% son casi psicópatas. Personas moralmente indiferentes, incapaces de experimentar remordimiento, y dispuestas a hacer cualquier cosa para conseguir el éxito, aunque conlleve sufrimiento ajeno.

Mientras el psicópata nace, fruto de cuestiones biológicas hereditarias, el sociópata se hace como consecuencia de una educación negligente o algún trauma, pero ambas personalidades comparten seis rasgos comunes que permiten identificarlas.

  1. Cero moralidades: Todos tenemos una vocecita interna que nos ayuda a diferenciar lo moralmente aceptable de lo inaceptable. Los psicópatas/sociópatas no. Por eso, estas personas tienen mayor inclinación que el resto del mundo a violar los derechos humanos o quebrantar las leyes. Su máxima aspiración es la acumulación de poder, y las consideraciones éticas, los sentimientos humanos, la empatía, son obstáculos ridículos para ellos.
  • Mentira patológica: No obstante, la sociedad cuenta con una moral colectiva que obliga a los psicópatas/sociópatas a practicar la falsedad compulsiva para adaptarse. «Las mentiras descaradas, las distorsiones, los engaños, las promesas incumplidas y culpar a la víctima son solo algunos de los dispositivos comunes que utilizan para avanzar en sus planes agresivos y sin escrúpulos», incluye a muchos políticos en este colectivo.
  • Narcicismo extremo: Los psicópatas/sociópatas poseen muchos rasgos clásicos de la personalidad narcisista como «el encanto calculado, la manipulación, el ensimismamiento –abstracción del mundo exterior solo concentrado en sus pensamientos-, la soberbia o el complejo de falsa superioridad». Sentirse mejores que el resto de personas les aporta una excusa interna para seguir maltratando. Algo así como «merecen ese sufrimiento porque son inferiores a mí».
  • Lavado de cerebro: Otro de los mecanismos perversos más utilizados por los psicópatas/sociópatas es la ‘luz de gas’, “una forma de lavado de cerebro persistente que hace que la víctima dude sí misma y, en última instancia, pierda su sentido de percepción, identidad y autoestima”. Una técnica de bullying psicológico, ejecutada mediante mentiras y negaciones, que puede poner en peligro la cordura y salud mental de sus víctimas.
  • Victimización: Cuando la conducta inmoral del psicópata/sociópata queda al descubierto, muestra una incapacidad absoluta para sentir culpa y, por tanto, para disculparse, salvo que resulte estratégicamente ventajoso para sus planes. Por el contrario, recurrirán de manera tenaz a la victimización: por ejemplo, “el político cuyas políticas perjudicaron a poblaciones enteras insistirá en que fue un chivo expiatorio”.
  • Psicopatía/sociópata situacional: Esta modalidad de psicopatía/sociopatía funciona, con un carácter selectivo: “el individuo extiende su respeto hacia algunos pero muestra inhumanidad, dureza y crueldad hacia otro”. Es decir, que considera humanas a algunas personas e inferiores a otras. Un trastorno que contribuye de manera esencial a la perpetuación de la misoginia, el racismo, la homofobia o el elitismo, entre muchas otras lamentables lacras sociales.

Sociópata y psicópata

Psicópata y sociópata (sociopatía o trastorno de la personalidad antisocial) son dos términos similares que pueden confundirse y que tienen en común que en ambos existe una conducta antisocial. Afirman algunos expertos, el término psicópata ya no se usa en la clínica y se está comenzando a sustituir por el de sociópata. Y hay quienes opinan que sociópata y psicópata serían lo mismo:

El doctor Julio Bobes, Psiquiatra Español explica al respecto:

A la sociopatía y a la psicopatía nosotros las encuadramos en el trastorno antisocial de la personalidad. Clínicamente es solo una, en términos médicos, la sociopatía no existe, evoca a la categoría de trastorno de personalidad antisocial, se refiere a quienes presentan este tipo de conductas antisociales como personas cuyo perfil se caracteriza por: incumplimiento reiterado de las normas sociales. Suelen, tener baja tolerancia a la frustración, así que tratan de conseguir lo que quieren como sea.

La psicóloga Alba Aguilar por su parte refiere a la conducta antisocial:

La conducta antisocial engloba todos aquellos comportamientos que puedan constituir un peligro para la sociedad o en los que se infrinjan las normas básicas de convivencia social, son personas que no temen vulnerar los derechos de los demás.

Principales características de un psicópata

  • Manipulador.
  • Mentiroso compulsivo y patológico.
  • Narcisista.
  • No logra empatizar, ponerse en el lugar del otro.
  • No siente temor por nada. No sólo no huye de situaciones estresantes y de peligro sino que la busca.
  • No tiene miedo, vergüenza, culpa, ni remordimientos.
  • Se aburre fácilmente, necesita adrenalina, así que constantemente busca cosas que le provoquen excitación.
  • Tiene la necesidad imperiosa de ejercer el control sobre los demás.

Principales características de un sociópata

  • Tiene un sentido de la moral, del bien y del mal algo particular.
  • Tiene capacidad de amar.
  • No maneja el sentimiento de la vergüenza.
  • No aprende de sus experiencias.
  • Tiene la capacidad de empatizar y formar apego con otros individuos.
  • Tiene tendencia al enojo y la crueldad.
  • Tiene una personalidad impulsiva, errática e irresponsable.
  • Carece de remordimiento, lo que lleva a que sus conductas no sean fáciles de corregir, además depositan en los otros la culpa, quitándose así responsabilidad.
  • Suele manipular, mentir, estafar y robar.
  • Puede usar drogas y/o alcohol.
  • Puede maltratar física o psicológicamente.
  • No tiene proyecto de vida.
  • Tiene una afectividad pobre. En general, los sociópatas suelen sentir afecto, conexión emocional por los miembros de su familia o amigos directos y en determinados contextos.

Si bien se suele atribuir desde la psicología y la psiquiatría como causa determinante de la psicopatía una infancia con falta de amor por parte de los progenitores, según un estudio científico realizado por investigadores de la Universidad de Harvard existirían otras causas que se encuentran en su funcionamiento cerebral.

El autor principal del estudio, Josh Buckholtz, explica al respecto:

A pesar de que a los psicópatas se los suele representar como unos depredadores que actúan a sangre fría, casi alienígenas, hemos venido demostrando que es posible que sus deficiencias emocionales no sean el motivo principal de sus malas decisiones. De acurdo a sus hallazgos, sus conductas podrían explicarse porque las señales cerebrales se distribuyen de una manera que lleva a que valoren más las recompensas inmediatas, sin reparar en las consecuencias futuras.

  • Diferencias entre los psicópatas y sociópatas Alba Aguilar sostiene al respecto: Algunas corrientes en psicología apuntan que, mientras la psicopatía es innata y está presente desde el nacimiento, la sociópata se construye a través del aprendizaje.
  • Bobes por su parte dice: No se sabe con toda seguridad, pero se conoce que hay factores genéticos que predeterminan estos comportamientos, y que muchas veces lo han padecido los padres” pero que también “hay una parte ambiental o del entorno que lo matiza. Los sociópatas, a diferencia de los psicópatas, son más impulsivos, irresponsables y erráticos. En tanto los psicópatas suelen ser metódicos, ordenados y pensantes.
  • La psicóloga Alba Aguilar dice sobre este punto: Los sociópatas no son grandes planificadores. Los psicópatas tienden a ser mejor planificadores, mientras que el comportamiento sociópata es más errático e impulsivo.

Los sociópatas pueden empatizar y establecer vínculos de apego con otras personas, si bien puede resultarle difícil a algunos, en general lo logran. En cambio los psicópatas no tienen la capacidad de empatizar y por ello no sienten culpa por sus actos. No se implican emocionalmente con nadie.

Los sociópatas cuando cometen algún acto criminal, suelen hacerlo por impulso, arrebato, sin previa planificación y sin pensar en las consecuencias y por ello suelen ser atrapados. En tanto los psicópatas son extremadamente meticulosos y planifican todo al detalle antes de cometer un crimen. Muchos de los asesinos seriales de la historia tenían personalidades psicopáticas.

Los psicópatas no tienen moral. En cambio, los sociópatas, aunque su concepción es particular, la tienen y también conciencia de lo que es el bien y el mal.

  • Bobes hace referencia al tratamiento de ambos trastornos: No son trastornos que sean fácilmente tratables ni con psicoterapia, ni con psicofármacos, ni con la combinación de ambos, que es lo que se suele hacer.
  • Alba Aguilar por su parte explica cómo debería tratarse a una persona que padece alguno de estos trastornos: Lo primero que debemos hacer es intentar establecer una vía de comunicación con ella, aconsejarles un especialista o hablar con sus familiares más cercanos.

Si estas en presencia de algunas de estas personalidades, no te asustes, conservar la calma es el mejor comienzo para ayudar a esta persona, contáctate con centros de ayuda profesional, no intentes ayudarlo personalmente ya, que, si no eres profesional en la materia, solo le causaras, y te causaras a ti mismo, mas daño.

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